EL GINECOLOGO.- Tu fiel compañero durante los próximos 9 meses
Al buscar un ginecólogo para que te acompañe durante el embarazo, debes pensar que debe ser alguien en el que por encima de todo confíes. Piensa que por tu parte, de entrada, tú le estás poniendo en sus manos el bienestar de tu bebé en una etapa en la cual tu no ves al bebé. No puedes ver si está bien o mal, sólo te podrás guiar por lo que el ginecólogo y los ultrasonidos digan. Bueno, a parte de tu instinto, claro.
También ten en cuenta que en las revisiones tendrás reconocimientos de tacto, así que piensa si te sientes cómoda con un médico hombre haciéndolo o si prefieres un médico mujer. Hay mujeres que prefieren un ginecólogo hombre, porque dicen que les dá más seguridad. Otras prefieren un ginecólogo mujer, ya que por razones obvias entiende el funcionamiento del cuerpo femenino mejor, ya que lo experimena en sí misma. Esta elección es muy personal, así que aquí no te puedo ayudar.
Obviamente también pesará el lado económico. ¿Qué es mejor, elegir un médico altamente recomendado por tus conocidos que se han atendido con él/ella o uno cuyos honorarios estén cubiertos por el seguro médico? Mi consejo aquí, si te lo puedes permitir, es atenderte con un ginecólogo/a del cual tengas buenas recomendaciones. Es muy difícil elegir médicos de un listado, incluso aunque los entrevistes. Porque claro, en la entrevista ellos también se están vendiendo. Por ejemplo, si tú vives en América Latina, ya te habrás dado cuenta de que el porcentaje de partos por cesárea es altísimo, especialmente si lo comparas con los países Europeos. Sin ambargo, cuando entrevistas a los ginecólogos/as todos te dicen que la mayoría de sus casos han sido parto natural. Obviamente estos dos datos se contradicen el uno al otro, y como las estadísticas de parto por cesárea Vs parto natural son brindadas por organismos públicos, tiendo a creer más en ellas que en lo que te dicen los ginecólogos/as.
En las clases de parto a las que asistimos nos dieron otro tip bien importante. Elige a un ginecólogo/a que tenga experiencia con el tipo de parto que tu quieres. De nada te sirve un excelente ginecólogo especializado en cesáreas, si lo que tú deseas es un parto en agua.
Muy pocos ginecólogos/as se encuentran cómodos con los partos en agua. Si esta es tu opción te recomiendo que preguntes en el hospital cuál es el ginecólogo/a que más partos en agua ha atendido y te entrevistes con él.
Una vez que elijas un doctor/a, recuerda durante todo el embarazo que siempre estás a tiempo de pedir una segunda opinión o incluso de cambiar de médico, aunque estés en la última semana del embarazo. El tenerle confianza a tu ginecólogo/a es vistal para el bienestar de todos, durante el embarazo y especialmente al momento del parto. Si por cualquier motivo en cualquier momento esa confianza se ve quebrada, es mil veces preferible cambiar de médico que dejarte atender un parto por alguien en el cual no confías.
Los médicos son humanos, no dioses. Se equivocan, cometen errores, como tú y como yo. Yo, en lo personal he sido recetada medicamentos que contienen penicilina, aún luego de indicar que soy mortalmente alérgica a ella, y he sufrido pre-clamsia no detectada a tiempo por un médico particular, sí detectada por un doctor de la salubridad pública. Una amiga sufrió de alta retención de líquidos que se solucionó rápidamente con un cambio en la dieta indicada por otro ginecólogo al que fue por una segunda opinión. A lo que voy con estos ejemplos es que nadie te conoce a tí y a tu cuerpo como tú misma. Si durante el embarazo tu detectas algo raro, coméntalo con tu ginecólogo. Si te la impresión de que no te escucha, que no está resolviendo tu problema, ve a otro por una segunda opinión.
Tu salud y la de tu bebé son tu responsabilidad y a nadie le importan más que a tí. Una segunda opinión médica no molesta. Si te dicen lo mismo que en la primera opinión te quedarás más tranquila. Si las dos opiniones médicas difieren, ya tienes más caminos para elegir. Si el primero no te convencía, toma el segundo, o ve por una tercera opinión para desempatar.
Soy consciente de que a esta altura este artículo puede sonar un poco negativo respecto a los ginecólogos. No es el caso. Muchos de ellos son muy buenos. El tema es encontrarlos y cuando no tienes esa suerte, tener los ojos abiertos, porque lo único importante en este proceso es que tu salud y la de tu bebé estén bien cuidadas y que tu embarazo llegue a término con un bebé sanito. Para conseguirlo, todo se vale.



