EL CICLISMO CON NIÑOS
Es increíble como aquello a lo que estamos acostumbrados condiciona nuestra mente.
Por años he estado convencida de que los más pequeñitos no podían disfrutar del deporte del ciclismo.
Sin embargo, un viaje a Alemania abrió mis ojos en este aspecto.
Los alemanes van en bicicleta a todos lados, y muy lejos de dejar a sus hijos atrás, han adaptado el equipo para poder incluir en este deporte incluso a los bebés. ¡Con decir que hasta tienen respuesta al mal tiempo! Para los más chiquititos, tienen un pequeño trailer, que se engancha a la bicileta de los padres. Estos "trailers" tienen techo para el mal tiempo, y son "descapotables" para disfrutar de los días de sol.
Cuando los chicos crecen un poquito, pueden ir sentados en un asiento que se incorpora a la parte trasera de la bicicleta de sus padres. Este asiento, es muy parecido a los asientos para coches, sólo que ha sido adaptado para poderse colocar en una bicicleta.
Ya cuando el niño tiene suficiente edad para montar su propia bicicleta, pero aún no suficientes fuerzas como para pedalear muchas horas seguidas como sus padres, han diseñado un caño que une la bicicletas de los padres a la de los niños, de forma de que cuando estos se cansan, alcanza con que el padre pedalee para llevarlos a ambos.
Es my gracioso ver las familias enteras pedaleando. Como pueden ver en la foto en el cabezal de esta página. El papá lleva el trailer con el más pequeñito y la mamá lleva unida la bicicleta de la hija mayor.
Estos trailers ya han llegado a Europa y Estados Unidos, pero aun no los he visto por Latinoamerica. Sin embargo, no dejen que esto los detenga.Ya que si no pueden conseguir uno de estos trailers para ninios, de seguro pueden conseguir un asiento de bebé para bicicleta. Son muy parecidos a los que usamos en los autos, pero tienen una barra debajo que es lo que permite asegurarlo a la bicicleta. Estos asientos pueden usarse, en cuanto el bebé puede sentarse por sí mismo.
Así que como ven, solo queda animarse y probar este deporte con sus hijos, sin importar lo pequeñitos que sean.


