EVITANDO DESPERDICIAR LA PAPILLA
¿Tu bebé recién comenzó a comer papilla? Te habrás dado cuenta de que come en muy pequeñas cantidades. Por tanto si usas un tarrito de comida comprada, el mismo tarro te dura para varias comidas. Bueno, esto es cierto sólo en teoría. Ten cuidado. Si extraes el bocado directamente del tarrito con la misma cuchara con la cual alimentas al bebé, la saliva del niño queda en la comida que aún está en el tarro. Esta saliva provoca que la comida se descomponga. Por lo tanto, si usas comida de bebé comprada, te recomendamos que previo a alimentarlo, extraigas del tarro a un recipiente la porción que crees que tu bebé comerá y posteriormente lo alimentes desde este recipiente, y no del tarro. Aún tomando esta precación, una vez abierto, no podemos dejar el frasco eternamente en el frigorífico, porque su contenido se hechará a perder. Te recomendamos que lo tires luego de 12 horas de haberlo abierto (asumiendo que lo guardaste todo el tiempo en la heladera. Si no tienes forma de refrigerarlo, sólo lo puedes usar una vez).
Aún tomando estas precauciones terminas tirando el pote medio lleno. Cuando el bebé comienza a comer, te conviene hacerle papilla casera. Para no volverse locos en la cocina, les recomendamos que hagan las papillas un día por semana y la congelen en las cubeteras para hielo. Cuando vuestro hijo tenga hambre, extraen un cubito de la cubetera y lo descongelan en el microondas. De esta manera no correrán el riesgo de que la comida esté en mal estado y verán que casi no desperdician comida.